Transparencia
Cómo se hace Sidera
Esta página cuenta cómo se verifica cada cifra antes de publicarla, de dónde salen los datos, cómo funcionan las herramientas de este sitio y qué pasa cuando algo sale mal. Está escrita para que cualquiera pueda ir a las mismas fuentes y comprobarlo por su cuenta.
Qué es Sidera y desde cuándo
Sidera Cosmos es un canal de documentales sobre astronomía y espacio narrados en español. Agujeros negros, galaxias, exoplanetas, sondas que no van a volver, el origen y el destino del cosmos: ciencia rigurosa contada como una historia. Los primeros documentales se publicaron en julio de 2026, y desde entonces el canal estrena cada martes y cada sábado.
Este sitio nació en agosto de 2026 y creció hacia donde un video no llega. Un documental cuenta una historia de quince minutos; una página contesta una pregunta concreta en diez segundos. Cuándo hay que salir a ver una lluvia de estrellas y cuánta Luna va a estorbar esa noche, a qué distancia está Marte en una fecha cualquiera, cuánto pesarías sobre Europa. Las dos cosas se alimentan de la misma cocina de datos, y esa cocina es la que se describe aquí.
Cómo se verifica lo que se cuenta
Ninguna cifra entra en un guion o en una página sin fuente primaria. Se trabaja con material de la NASA, la ESA, el Laboratorio de Propulsión a Chorro, observatorios e institutos de investigación, y con los artículos científicos a través de la nota de prensa de quien los firma. Las fechas de los eventos del cielo salen de la Organización Internacional de Meteoros, de EclipseWise y del motor de cálculo propio del sitio, contrastados entre sí; cada ficha de evento dice de dónde sale la suya.
La elección de la fuente sigue un orden fijo, no el buscador. Primero, el organismo que hizo la medición o publica el cálculo oficial: la NASA, la ESA, el Laboratorio de Propulsión a Chorro, el Instituto de Mecánica Celeste de París, el Observatorio Naval de los Estados Unidos. Después, los catálogos especializados que la comunidad usa como referencia y que citan a su vez de dónde vienen: los calendarios anuales de la Organización Internacional de Meteoros para las lluvias de estrellas, EclipseWise para los instantes de los eclipses. Un medio de divulgación puede llevar hasta una cifra, pero nunca es la fuente que se cita: se sigue el rastro hasta el documento original y se cita ese.
Las horas piden un cuidado propio, porque un instante mal contado le cambia la fecha a media audiencia. En las guías de observación los fenómenos se cuentan en la hora del que mira, con la noche entera como unidad, y las fechas van sin minuto de reloj cuando el minuto no aporta nada: lo que importa para salir al patio es la noche, no el segundo. Cuando un fenómeno sí exige un instante exacto, como un eclipse o un equinoccio, se da por continente y no por país. El equinoccio de septiembre de 2026 es un ejemplo bueno: ocurre en un solo instante para todo el planeta y cae con fecha del 22 en América y del 23 en Europa, así que la guía lo escribe de las dos maneras y traduce ese mismo minuto a la hora local de cada ciudad de la tabla.
Cuando un número se estima en lugar de medirse, el texto lo declara en el mismo párrafo. Cuando dos fuentes serias no coinciden, aparecen las dos con su procedencia en vez de la más redonda. Y cuando una cifra puede leerse de dos maneras, se dan las dos: el eclipse lunar del 27 y 28 de agosto de 2026 cubrió el 93 % del diámetro de la Luna, que es el 96 % de la superficie del disco, y las dos frases dicen lo mismo medido distinto.
Nada de esto sirve si el lector tiene que creerlo. Por eso cada guía y cada calculadora termina con un apartado de fuentes que nombra de dónde sale cada dato, con enlace al documento original, y con la fecha de la última revisión, de modo que se ve cuándo se miró por última vez y qué habría que volver a mirar.
Cómo funcionan las herramientas de este sitio
Las calculadoras de distancias, de peso y de edad en otros planetas no consultan una tabla ni preguntan a un servicio externo: usan un motor de cálculo escrito para este sitio, que resuelve la posición de los ocho planetas con las series VSOP87D de Bretagnon y Francou, publicadas por el Instituto de Mecánica Celeste de París, y la de la Luna con la serie abreviada de Jean Meeus derivada de ELP-2000.
Esas series son enormes y el motor no las lleva enteras: VSOP87D trae 31 500 términos y aquí se guardan 1184. El recorte no se hizo a ojo. De cada término se estima cuánto mueve la posición del cuerpo en el intervalo útil y se descarta el que no llega al umbral, y el umbral crece con el radio de la órbita, porque un error de mil kilómetros pesa lo mismo en Venus que cien mil en Neptuno cuando lo que se publica es una distancia. El resultado es un error casi constante en términos relativos, alrededor del 0.001 % de la distancia, de Mercurio a Neptuno.
Ese motor no se publicó por confianza, sino después de medirlo. Sus resultados se comparan en 140 comprobaciones contra dos sistemas de cálculo profesionales construidos por separado: NASA/JPL Horizons, que trabaja con DE441, y el servicio Miriade del Observatorio de París, que trabaja con INPOP. Que dos cálculos independientes coincidan entre ellos es lo que convierte sus números en una vara de medir fiable. La prueba exige menos del 1 % de desviación en la distancia geométrica y menos del 0.05 % en la corregida por el tiempo que tarda la luz en llegar, que es la magnitud que ambos servicios publican y por tanto la única comparable de forma directa. La peor desviación de todo el juego es del 0.019 % en la geométrica y del 0.010 % en la corregida; la Luna se queda dentro de 40 km en un barrido completo de perigeo a apogeo. Dos órdenes de magnitud por debajo del 1 % que exigiría cualquier uso divulgativo. La comprobación vuelve a correrse cada vez que el motor se toca, y si una sola de las 140 falla, no se publica nada.
Todo eso ocurre dentro de tu navegador. La fecha que escribes en una herramienta y el resultado que sale de ella no viajan a ninguna parte, porque no hay un servidor esperándolos: el cálculo se hace en tu propio equipo. Tampoco hay videos incrustados, ni tipografías de terceros, ni píxeles de seguimiento.
Cuando algo sale mal
Los errores pasan. Una cifra que la agencia actualizó, una fecha mal convertida, una atribución de imagen equivocada. La política de la casa es simple: se corrige y se deja constancia del cambio, en lugar de reescribir el pasado en silencio. Y ha ocurrido ya con avisos que llegaron por los comentarios del canal.
En la práctica, corregir tiene tres pasos. Se vuelve a la fuente primaria y se comprueba el dato entero, no solo la palabra señalada, porque un número mal leído suele venir acompañado. Se arregla en todos los sitios donde vivía, que casi nunca es uno solo: la ficha, la tarjeta de la portada, el resumen que leen los buscadores. Y se actualiza la fecha de última revisión de la página, que es la manera de que cualquiera vea que ese dato se volvió a mirar.
Avisar de un error es la clase de correo que más se agradece aquí. Si detectas uno, mándalo con la fuente correcta y se atiende cuanto antes.
Cómo escribirnos
Una sola dirección para correcciones, propuestas de temas, colaboraciones y prensa: contacto@sideracosmos.com. En la página de contacto está el detalle de qué conviene incluir en cada caso.