Letra pequeña
Qué significa la THZ y cuántos meteoros se ven de verdad
La cifra que acompaña a toda lluvia de estrellas es la tasa horaria
cenital, THZ (en inglés, ZHR). No es una promesa de conteo: es un número
normalizado que supone dos cosas que casi nunca se cumplen a la vez, cielo
perfecto de magnitud límite 6.5 y el radiante justo en el cenit. Lo que ve una
persona real suele ser la mitad o menos. Las Gemínidas de 2026 tienen una THZ de
150; un observador bajo cielo oscuro cuenta entre 40 y 80 por hora, y desde una
ciudad iluminada, bastantes menos.
La segunda cifra que decide la noche es la Luna. Una gibosa
brillando toda la noche borra los meteoros débiles, que son la mayoría, y deja
solo los más luminosos. Por eso en cada ficha aparece qué porcentaje del disco
está iluminado y, sobre todo, a qué hora se pone: casi siempre lo que rescata una
lluvia no es la ausencia de Luna, sino que la Luna se retire a tiempo.
Y la tercera es dónde vives. El radiante, el punto del cielo del que parecen
salir los meteoros, tiene coordenadas fijas, así que su altura depende de tu
latitud. Las Cuadrántidas, con el radiante a +49°, son prácticamente inaccesibles
desde el hemisferio sur; las Perseidas tampoco se dejan ver bien desde ahí. Las
fichas lo dicen cuando pasa.
Las horas locales genéricas y las condiciones de Luna de esta página están
pensadas para latitudes medias del hemisferio norte (México, Centroamérica, el
Caribe y el norte de Sudamérica). Donde el hemisferio sur cambia las cosas, la
ficha lo dice. Lo que ninguna efeméride puede darte es el estado del cielo: la
nubosidad se consulta el mismo día.