Noche del 20 al 21 de octubre de 2026

Oriónidas 2026: cuándo y cómo ver
la lluvia de estrellas

Es una lluvia discreta en número y generosa en calidad. Los meteoroides de las Oriónidas entran a 66 kilómetros por segundo, de lo más rápido del año, y a esa velocidad muchos dejan un trazo que sigue brillando un par de segundos después de que el meteoro se apagó.

El polvo es del cometa Halley. La tasa de referencia es de 20 por hora o algo más, así que no esperes un aguacero: esta se mira por lo que deja en el aire, no por la cuenta.

  • Tasa de referencia: 20 por hora o algo más
  • 66 km/s: trazos persistentes
  • Luna: gibosa creciente, 72 % iluminada
  • Origen: el cometa 1P/Halley

Cuenta regresiva hasta la noche del pico

Días
Horas
Min
Seg

La cuenta va hasta la medianoche que separa el 20 del 21 de octubre de 2026 en tu propio reloj, que es cuando el radiante empieza a estar en buena posición.

El Calendario de la IMO publica la fecha del máximo, no la hora, así que esta página tampoco la inventa. A cambio, la meseta es ancha: la noche del 21 al 22 rinde prácticamente lo mismo.

Mini-mapa del radiante de las Oriónidas Esquema de la constelación de Orión: Betelgeuse en el hombro superior izquierdo, Bellatrix en el derecho, las tres estrellas del cinturón en el centro y Rigel abajo a la derecha. El radiante está marcado con un círculo ámbar justo encima de Betelgeuse, y de él salen cuatro trazos cortos de meteoro en direcciones distintas. Betelgeuse Cinturón Rigel Radiante Orión
Esquema simplificado, no a escala: solo las estrellas que sirven de referencia. En ámbar, el radiante; en blanco, Betelgeuse, el cinturón y Rigel; en azul, los trazos de la constelación. Diagrama: Sidera.

El fenómeno

Qué son las Oriónidas y de dónde vienen

Lo que llamamos estrella fugaz es un grano de polvo, casi siempre más pequeño que un grano de arroz, entrando en la atmósfera a velocidad de sobra. El aire que tiene delante se comprime y se calienta tanto que le arranca los átomos, y esos átomos brillan durante un segundo muy por encima de donde vuelan los aviones. Ninguno llega al suelo.

El polvo de las Oriónidas lo dejó el cometa 1P/Halley, el más famoso de todos, que completa una vuelta al Sol cada 76 años y va deshilachándose por el camino. La Tierra cruza ese rastro dos veces al año, porque la órbita del cometa corta la nuestra en dos puntos: en mayo produce las Eta Acuáridas y en octubre, estas. Dos lluvias separadas por medio año y hechas del mismo material.

Halley no vuelve a pasar cerca en mucho tiempo, y sin embargo su rastro sigue ahí, cruzando la órbita terrestre, un cometa que no está pero que se deja ver dos veces al año. Los meteoroides entran a 66 kilómetros por segundo, de lo más rápido del catálogo, y de esa velocidad viene su rasgo característico: muchos dejan un tren, un trazo de aire ionizado que sigue brillando un par de segundos después de que el meteoro se apagó.

Cuándo

Cuándo mirar y cómo estará la Luna

La noche recomendada es la del 20 al 21 de octubre de 2026, aunque esta lluvia perdona: su máximo es una meseta ancha y la noche del 21 al 22 rinde prácticamente lo mismo. A veces aparecen máximos secundarios menores en noches contiguas.

Actividad
Del 2 de octubre al 7 de noviembre de 2026
Noche del pico
Noche del 20 al 21 de octubreMeseta ancha: la noche siguiente rinde casi igual
Máximo teórico
21 de octubre, sin hora publicadaLongitud solar 208°
Tasa de referencia
20 por hora o algo másTasa horaria cenital, normalizada a cielo perfecto
Velocidad de entrada
66 km/sDe las más rápidas del año, con muchos trazos persistentes
Radiante
Orión, justo al norte de BetelgeuseAscensión recta 95°, declinación +16°
Cuerpo de origen
Cometa 1P/Halley
Luna esa noche
Gibosa creciente, 72 % iluminadaCuarto creciente el 18 de octubre de 2026
Mejor franja
De medianoche al amanecerEl mejor tramo, de las tres de la madrugada en adelante

La Luna: media noche lavada y media noche limpia

La Luna es la que decide si una lluvia se disfruta o se sufre, porque su luz borra los meteoros débiles igual que una farola. En octubre de 2026 llega en fase gibosa creciente, con un 72 % del disco iluminado, y la primera mitad de la noche queda lavada. La buena noticia es que se pone hacia las dos y media o las tres de la madrugada en hora local, y deja limpias las últimas tres o cuatro horas antes del amanecer. Que son, justamente, cuando el radiante está más alto.

Traducido a plan: esta es una noche para madrugar, no para trasnochar. Poner el despertador a las tres rinde más que salir a medianoche.

Desde el hemisferio sur

Se ven igual de bien. El radiante está a solo 16° al norte del ecuador celeste, así que esta es de las lluvias más repartidas del año; desde latitudes australes el radiante tarda algo más en colocarse, y ya está.

Dónde mirar

Dónde mirar: el radiante

Todos los meteoros de una misma lluvia entran paralelos, porque todos vienen de la misma órbita. Lo que ves desde el suelo es otra cosa: la perspectiva los abre en abanico y hace que sus trazos, prolongados hacia atrás, apunten a un mismo punto del cielo. A ese punto se le llama radiante, y es el mismo efecto por el que dos rieles paralelos parecen juntarse en el horizonte.

El de las Oriónidas está justo al norte de Betelgeuse, la estrella anaranjada que hace de hombro en Orión. Orión es probablemente la constelación más fácil de reconocer del cielo: busca las tres estrellas en fila del cinturón y ya tienes el resto. El radiante empieza a ser útil hacia la medianoche local, algo antes desde el norte.

Ahora el consejo que casi nunca se da: no mires al radiante. Ahí los trazos se ven cortos, de escorzo, porque vienen de frente. Conviene apartar la vista unos cuarenta grados y ponerla a media altura del cielo, donde las estelas salen largas. Y no hace falta encontrar Orión para disfrutar la lluvia: los meteoros aparecen por todas partes.

Por qué existe el radiante Dos paneles. En el de la izquierda, cinco trazos paralelos bajan hacia el arco de la Tierra: en el espacio los meteoroides viajan todos en la misma dirección. En el de la derecha, un observador en el suelo ve esos mismos trazos abrirse en abanico desde un único punto marcado en el cielo, el radiante. En el espacio Los meteoroides viajan paralelos Desde el suelo Radiante en Orión Los trazos parecen salir de un punto
Esquema, no a escala. El radiante es un efecto de perspectiva, no un lugar del que salgan los meteoros: la nube de polvo está a unos pocos cientos de kilómetros de altura y la constelación, a años luz. Diagrama: Sidera.
  • Radiante, el dato clave
  • Estrellas y trayectorias
  • Trazos de la constelación

Observación

Cómo ver las Oriónidas sin telescopio

No hace falta comprar nada. De hecho, cualquier instrumento juega en contra: los meteoros aparecen en cualquier parte del cielo y lo que se necesita es el campo de visión más ancho que existe, que es el ojo desnudo.

  1. Espera a que la Luna se ponga

    Es el consejo principal de esta noche concreta. Hasta las dos y media o las tres de la madrugada el cielo está lavado por la luz lunar; después, limpio. Poner el despertador rinde más que trasnochar.

  2. Aléjate de las luces

    Media hora de auto hasta un lugar sin farolas multiplica los meteoros que ves. Con una lluvia de tasa modesta como esta, la diferencia entre un cielo urbano y uno oscuro es la diferencia entre ver dos y ver quince.

  3. Dale veinte minutos a los ojos

    La pupila tarda en abrirse y la visión nocturna, en asentarse. Nada de mirar la pantalla del celular en ese rato: un vistazo la deshace entera. Si necesitas luz, que sea roja y tenue.

  4. Mira a media altura, no al radiante

    Apunta la vista a unos cuarenta grados del radiante y a media altura del cielo. Ahí los trazos salen largos. Mirar de frente a Orión los acorta.

  5. Fíjate en los trenes

    La marca de la casa de esta lluvia. A 66 kilómetros por segundo, muchos meteoros dejan una estela de aire ionizado que sigue brillando un par de segundos donde ya no hay nada. Si sigues mirando el mismo sitio después del destello, la ves desvanecerse.

  6. Ponte cómodo y ten paciencia

    Una silla reclinable o una manta en el suelo, para mirar hacia arriba sin castigar el cuello. Los meteoros no llegan repartidos: pasan diez minutos vacíos y luego caen tres seguidos. Una hora es el mínimo razonable.

Dudas

Preguntas frecuentes

¿A qué hora se ven las Oriónidas?

De medianoche al amanecer, en el reloj de cada quien. El radiante empieza a ser útil hacia la medianoche local en los dos hemisferios, algo antes en el norte. En 2026 el mejor tramo son las últimas horas, de las tres de la madrugada al amanecer, porque para entonces la Luna ya se puso y el cielo queda limpio.

¿La Luna va a estorbar?

La primera mitad de la noche sí. La Luna llega en fase gibosa creciente, con un 72 % del disco iluminado, y su luz lava el cielo hasta que se pone, hacia las dos y media o las tres de la madrugada en hora local. A partir de ahí quedan tres o cuatro horas limpias, que además coinciden con el radiante en su punto más alto. Es una noche para madrugar, no para trasnochar.

¿Necesito telescopio o binoculares?

No, y además estorban. Un telescopio recorta el cielo a una porción diminuta y los meteoros aparecen en cualquier parte, así que lo que hace falta es el campo de visión más ancho posible: el ojo desnudo. Lo único que conviene llevar es una silla reclinable o una manta para mirar hacia arriba sin acabar con el cuello dolorido.

¿Cuántas estrellas fugaces se ven de verdad?

Las Oriónidas son una lluvia discreta. La tasa de referencia es de 20 por hora o algo más, y esa cifra ya supone cielo perfecto y el radiante justo encima de la cabeza, así que lo que cuenta un observador real es menos. El promedio de los máximos entre 2012 y 2020 quedó en el rango de 20 a 30. Aun así tiene su premio: entre 2006 y 2009 hubo retornos inesperados de 40 a 70.

¿Es verdad que las Oriónidas vienen del cometa Halley?

Sí. El cuerpo de origen es 1P/Halley, que da una vuelta al Sol cada 76 años y va sembrando su órbita de polvo. La Tierra cruza ese rastro dos veces al año: en octubre produce las Oriónidas y en mayo, las Eta Acuáridas. Son dos lluvias distintas hechas del mismo material.

¿Se ven las Oriónidas desde el hemisferio sur?

Sí. Es una de las lluvias más repartidas del año, porque su radiante está cerca del ecuador celeste, a 16 grados al norte. Desde el hemisferio sur se ve igual de bien, solo que el radiante tarda algo más en estar en buena posición.

El cometa que dejó ese polvo no está cerca ni volverá pronto: su vuelta al Sol dura 76 años, así que pasa la mayor parte del tiempo lejos. Pero su rastro sigue cruzando nuestra órbita, y cada octubre la Tierra vuelve a meterse dentro. Lo que se enciende sobre tu cabeza a las tres de la madrugada salió de un cometa que casi nadie de los presentes ha visto con sus propios ojos.

El canal

Qué es Sidera Cosmos

Un canal de documentales de astronomía: ciencia rigurosa contada como una historia, con imágenes reales de la NASA y recreaciones cinematográficas creadas con IA. Nuevos documentales cada martes y sábado.

Fuentes de los datos

Las fechas de actividad, la fecha del máximo, la tasa horaria cenital y la velocidad de entrada proceden del Calendario de Lluvias de Meteoros de 2026 de la International Meteor Organization. El cuerpo de origen y las recomendaciones de observación se contrastaron con la ficha de las Oriónidas de la NASA. La fase y la fracción iluminada de la Luna se tomaron de la efeméride geocéntrica de AstroPixels. Lo que esta página no puede darte es el estado del cielo: la nubosidad se consulta el mismo día.

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