Este eclipse ya ocurrió: fue la noche del jueves 27 al viernes 28 de agosto de 2026. Los horarios y el mapa de visibilidad se quedan aquí como registro. El siguiente eclipse de Luna visible desde América es el parcial del 12 de enero de 2028; antes, el anular del 6 de febrero de 2027 cruza la Patagonia.

Jueves 27 · Viernes 28 de agosto de 2026

Eclipse lunar parcial del 27 y 28 de agosto de 2026:
a qué hora se vio y qué se vio

No fue un eclipse total, pero le faltó muy poco. La sombra oscura de la Tierra cubrió el 93 % del diámetro lunar y dejó apenas un filo brillante asomando por un borde. Desde casi todo México y casi toda Latinoamérica se vio entero, de principio a fin, y sin necesidad de ningún equipo; solo el noroeste mexicano se perdió el arranque, porque la Luna salió con el eclipse ya empezado.

Máximo: jueves 27 de agosto, 22:12 en Ciudad de México · 23:12 en Cancún y Bogotá (04:12 UTC del viernes 28). En Buenos Aires, 01:12 de la madrugada del viernes 28; en Madrid, 06:12.

  • Magnitud umbral 0.932
  • Fase parcial: 3 h 19 min
  • Máximo: jue 27, 22:12 en Ciudad de México · 04:12 UTC
  • Saros 138

Eclipse terminado

Días
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El eclipse terminó. Gracias por mirar al cielo con nosotros.

El máximo del eclipse ocurrió el jueves 27 de agosto de 2026 a las 22:12 en Ciudad de México y a las 23:12 en Cancún y Bogotá (04:12 UTC del 28).

El instante del máximo es el mismo en todo el mundo: 04:12 UTC del 28 de agosto de 2026, es decir, las 22:12 del jueves 27 en Ciudad de México. Abajo tienes la tabla con cada fase, ciudad por ciudad.

La Luna en el máximo del eclipse: la sombra rojiza de la Tierra cubre casi todo el disco y deja un filo brillante en el borde inferior derecho.
Aspecto aproximado en el instante del máximo, con la umbra a escala real. El filo que sobrevive mide un 6.8 % del diámetro lunar. Diagrama: Sidera.

El fenómeno

Qué pasó exactamente

Un eclipse de Luna ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre ella. Esa sombra tiene dos partes. La exterior, la penumbra, es una zona de luz atenuada: cuando la Luna la atraviesa apenas se nota un ligero apagón, tan sutil que mucha gente no lo percibe. La interior, la umbra, es la sombra de verdad, y ahí sí la Luna se oscurece y se tiñe de cobre.

La Luna con la mayor parte del disco teñida de rojo cobrizo y una franja blanca brillante en el borde superior.
El eclipse parcial profundo del 19 de noviembre de 2021: casi todo el disco dentro de la umbra y una uña blanca fuera. Es exactamente la forma que tuvo la noche del 27 al 28 de agosto de 2026. Crédito: NASA (dominio público).

En la madrugada del 28 de agosto de 2026 (hora universal) la Luna entró en la penumbra a las , empezó a morder la umbra a las y alcanzó su punto más profundo a las . A partir de ahí salió: la fase parcial acabó a las y la penumbral a las . En total, 5 horas y 38 minutos de fenómeno, de los cuales 3 horas y 19 minutos fueron la fase parcial, la única que merece la pena mirar. Cuidado con esa fecha: esa “madrugada del 28” es hora universal. En México, Centroamérica, Colombia, Ecuador y Perú todo eso pasó la noche del jueves 27.

Un parcial que se queda a un pelo de ser total

La medida técnica de cuánta Luna entra en la umbra se llama magnitud umbral. Vale 1 cuando el disco queda justo completamente dentro y el eclipse pasa a ser total. El de agosto de 2026 tuvo una magnitud de 0.932. Traducido: la sombra cubrió el 93 % del diámetro de la Luna (el 96 % de la superficie que vemos), pero un filo estrecho, del 6.8 % del diámetro, se quedó fuera y siguió recibiendo luz solar directa durante todo el eclipse.

Ese detalle cambia el espectáculo, y merece la pena saberlo de antemano para no llevarse una decepción. En un eclipse total la Luna entera adquiere ese famoso color de sangre. Aquí no: el filo que sobrevivió era mucho más brillante que el resto y, por puro contraste, deslumbraba. A simple vista la Luna parecía una uña de luz intensa con un enorme cuerpo oscuro y rojizo detrás. Para apreciar bien ese cuerpo rojizo había que tapar el filo brillante con un dedo, o mirar con binoculares, o simplemente esperar un rato a que la vista se acostumbrara.

El eclipse pertenece a la serie de Saros 138, la misma familia que repite eclipses parecidos cada 18 años y 11 días. Y no viene solo: llega apenas dos semanas después del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, porque los eclipses siempre se dan en pares o tríos dentro de una misma “temporada de eclipses”.

Horarios

A qué hora se vio en tu ciudad

Todas las horas son locales y ya incluyen el huso correspondiente a agosto de 2026. Ojo con la fecha, porque no es la misma en todas partes:

  • México, Centroamérica, Colombia, Ecuador y Perú: el eclipse cae entero la noche del jueves 27, con el máximo antes de medianoche.
  • Cono Sur (Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Bolivia) y Venezuela: empieza la noche del jueves 27, pero el máximo ya llega de madrugada, el viernes 28.
  • España: ocurre entero durante la madrugada del viernes 28.

¿Cuándo fue el eclipse?

Depende de dónde se mirara. En México, Centroamérica, Colombia, Ecuador y Perú fue la noche del jueves 27 de agosto de 2026, con la fase parcial arrancando a las 20:33 en Ciudad de México y a las 21:33 en Cancún y Bogotá. En el Cono Sur y en España fue la madrugada del viernes 28. En la tabla está cada fase con su hora y su fecha.

* En Madrid la Luna se pone hacia las 07:47 del 28 de agosto, unos minutos antes de que termine la fase parcial: esas dos últimas fases ocurren con la Luna ya bajo el horizonte. En el oeste peninsular y en Canarias la Luna se pone más tarde y el final sí se alcanza. Horarios de contacto calculados por Fred Espenak (EclipseWise/NASA); alturas de la Luna calculadas para el centro de cada ciudad.
Fase UTC Ciudad de México
UTC−6
Cancún
UTC−5
Bogotá
UTC−5
Buenos Aires
UTC−3
Madrid
UTC+2
Entra en la penumbraCasi imperceptible 28 ago 27 ago 27 ago 27 ago 27 ago 28 ago
Empieza la fase parcialAquí empieza lo bueno 28 ago 27 ago 27 ago 27 ago 27 ago 28 ago
Máximo del eclipse93 % del diámetro en sombra 28 ago 27 ago 27 ago 27 ago 28 ago 28 ago
Termina la fase parcialLa Luna sale de la umbra 28 ago 27 ago 28 ago 28 ago 28 ago 28 ago · la Luna ya se puso en Madrid
Sale de la penumbraFin del fenómeno 28 ago 28 ago 28 ago 28 ago 28 ago 28 ago · la Luna ya se puso en Madrid
Altura de la Luna en el máximoSobre el horizonte — 44° 51° 72° 64° 15°

México dejó de aplicar el horario de verano en 2022 en casi todo el país: el centro está en UTC−6 durante todo el año y Quintana Roo (Cancún) en UTC−5. La excepción es la franja fronteriza del norte, que sí mantiene el horario de verano por acuerdo con Estados Unidos. Ahí las horas cambian: Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo y Ojinaga están en UTC−5, así que el máximo les llega a las 23:12 del jueves 27; Ciudad Juárez está en UTC−6 (máximo a las 22:12) y Tijuana en UTC−7 (máximo a las 21:12). Colombia y Argentina no cambian la hora. España sí: en agosto está en horario de verano, UTC+2 en la península, Baleares, Ceuta y Melilla, y UTC+1 en Canarias.

Visibilidad

¿Se vio desde donde estás?

Un eclipse lunar se ve desde cualquier lugar donde la Luna esté por encima del horizonte en ese momento. Aquí está el reparto real, sin adornos: hay sitios privilegiados y sitios que se quedan a medias.

  • México central, occidente y sureste Entero

    Condiciones inmejorables. En Ciudad de México la Luna sale hacia las 18:48 del jueves 27, más de media hora antes de que empiece el eclipse, y en el máximo está a unos 44° sobre el horizonte, hacia el este. Cancún y la península de Yucatán lo ven aún más alto, a unos 51°. Lo importante cae en horario cómodo: en Ciudad de México el máximo es a las 22:12 y la fase parcial termina a las 23:52; solo la penumbra final, que casi no se nota, se alarga hasta la 01:02 del viernes.

  • Baja California y noroeste de México Casi entero

    En Tijuana y el noroeste, que mantienen el horario de verano y están en UTC−7, la Luna sale hacia las 19:12 hora local, justo cuando el eclipse ya empezó. Se pierde la fase penumbral inicial y el comienzo de la parcial se ve con la Luna muy baja, casi tocando el horizonte este. A partir de ahí, y durante el máximo (las 21:12 del jueves 27 en Tijuana; las 22:12 en Ciudad Juárez, que va en UTC−6), se ve sin problema.

  • Centroamérica, Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú Óptimo

    La mejor zona del planeta para este eclipse. Desde Bogotá la Luna está a 72° sobre el horizonte en el máximo, casi en el cenit; desde Lima, a más de 75°. Se ve el fenómeno completo, de la primera a la última fase, con la Luna bien alta y lejos de la contaminación lumínica del horizonte. Un apunte de fecha: en Colombia, Ecuador, Perú y Centroamérica el máximo aún es del jueves 27, mientras que en Venezuela (UTC−4) cae ya a las 00:12 del viernes 28.

  • Cono Sur: Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Bolivia Entero

    También se ve de principio a fin, aunque más tarde: en Buenos Aires el máximo cae a la 01:12 de la madrugada del viernes 28, con la Luna a 64° de altura. En Santiago de Chile, a las 00:12. Hay que trasnochar.

  • Centro y este de la península, Baleares y Melilla A medias

    Se ve, pero hay que madrugar mucho y elegir bien el sitio. El eclipse empieza a las 03:23 con la Luna todavía alta hacia el sur-suroeste (unos 36° en Madrid) y va bajando durante toda la noche: en el máximo, a las 06:12, queda a unos 15° hacia el oeste y el cielo ya empieza a clarear. La fase parcial termina a las 07:52 y aquí la Luna se pone antes: en Barcelona hacia las 07:21, en Madrid hacia las 07:47. Melilla, más al este que Ceuta, va con este grupo.

    Y conviene decir el resto: en Madrid el Sol sale a las 07:38, nueve minutos antes de que se ponga la Luna, y el cielo empieza a clarear desde las 07:10. Así que la ventana realmente aprovechable termina hacia las 07:10 o 07:15, con la Luna a unos 7° sobre el horizonte. Hace falta un horizonte oeste completamente despejado: un mirador, una azotea, la costa.

  • Canarias, Ceuta y el oeste peninsular Casi entero

    La mejor parte de España, y no es la que suele decirse. En Las Palmas de Gran Canaria (UTC+1) el máximo es a las 05:12 con la Luna todavía a 30° de altura, y el final de la fase parcial, a las 06:52, ocurre con la Luna aún a unos 10° sobre el horizonte.

    En la península, cuanto más al oeste, más tarde se pone la Luna y más eclipse alcanzas: en Sevilla se pone hacia las 08:01 y en A Coruña hacia las 08:03, las dos después de que termine la fase parcial. Ceuta, aunque va en el huso peninsular (UTC+2), está lo bastante al oeste para alcanzar también el final; Melilla no. Eso sí: con la Luna casi pegada al horizonte y el cielo ya de día.

  • Resto de Europa y África Parcial

    Buena parte de Europa occidental y África ve el eclipse al amanecer, con la Luna poniéndose. Cuanto más al este, menos fases alcanza a ver antes de que la Luna desaparezca bajo el horizonte y el cielo se ilumine.

  • Asia oriental y Australia No se ve

    Ahí es de día y la Luna está bajo el horizonte durante todo el fenómeno. Nada que hacer salvo seguirlo por internet. Nueva Zelanda es un caso fronterizo: la Luna sale hacia las 17:57 (NZST) del viernes 28, cuando la fase parcial ya terminó, así que solo asoma con el último tramo de penumbra, prácticamente imperceptible a simple vista.

Observación

Cómo se vio el eclipse, paso a paso

Fue de los fenómenos astronómicos más agradecidos que existen: no hacía falta comprar nada, ni salir de la ciudad, ni tener conocimientos previos.

Primeros planos de la Luna durante un eclipse total, con el disco entero de color rojo oscuro.
La Luna dentro de la umbra durante el eclipse total del 8 de noviembre de 2022, desde el Centro Espacial Kennedy. El rojo es luz solar filtrada por la atmósfera terrestre. Crédito: NASA (dominio público).
  1. No hacía falta equipo

    A simple vista se veía perfectamente. Unos binoculares corrientes, de los de campo o de conciertos, multiplicaban la experiencia: revelaban el color cobrizo de la zona en sombra y el borde curvo de la umbra terrestre avanzando sobre los cráteres.

  2. El horizonte que hacía falta

    En América la Luna salió por el este al principio del eclipse y fue ganando altura, así que convenía tener despejado el este. En España el recorrido fue el inverso: cuando empezó, sobre las 03:23, la Luna estaba alta hacia el sur-suroeste (unos 36° en Madrid) y desde ahí no paró de bajar, hasta quedar sobre el oeste en el máximo, a unos 15°. El principio se veía desde casi cualquier sitio; para el máximo y el final hacía falta el horizonte oeste despejado, porque cualquier edificio o montaña en esa dirección lo tapaba por completo.

  3. El margen de tiempo

    Salir justo a la hora del máximo no era el plan. Lo bonito era ver el proceso: cómo la sombra entraba por un borde, avanzaba durante hora y media y luego se retiraba. Lo que rendía era salir veinte o treinta minutos antes del inicio de la fase parcial y quedarse un rato.

  4. Qué se veía exactamente

    Primero, nada: la fase penumbral apenas se notaba. Luego un mordisco oscuro en un borde, que crecía. En el máximo, el 93 % del diámetro quedó en sombra: un disco oscuro y rojizo con un filo brillante e intenso en un extremo. No era la clásica “luna de sangre” uniforme de un eclipse total, sino algo más raro y, para muchos, más fotogénico.

  5. La vista tardaba en adaptarse

    El filo iluminado era tan brillante que cegaba el resto. Apagar las luces, no mirar el celular y darle a los ojos diez minutos: el color rojizo de la umbra aparece solo cuando la pupila se dilata. Taparse el filo con el dedo o con un poste de luz también funcionaba.

  6. Cómo se fotografiaba

    El celular en automático daba una mancha blanca. Había que bajar la exposición al mínimo, enfocar al infinito y apoyar el teléfono en algo firme. Con cámara, un teleobjetivo desde 200 mm y trípode; a partir de ahí era cuestión de probar tiempos, porque el filo brillante y la umbra piden exposiciones muy distintas.

Dudas

Preguntas frecuentes

La Luna eclipsada, grande y de color rojo cobrizo, hundiéndose detrás de las cuatro unidades del Telescopio Muy Grande recortadas en lo alto de un cerro, con el cielo del amanecer azul detrás.
La Luna eclipsada poniéndose detrás del Telescopio Muy Grande, en el Observatorio de Paranal, durante el total del 26 de mayo de 2021. Cerca del horizonte el color se carga todavía más. Crédito: ESO (CC BY 4.0).
¿Es peligroso mirar un eclipse lunar?

No, en absoluto. Se mira directamente, sin filtros ni protección especial, todo el tiempo que quieras. La Luna solo refleja luz solar, y durante el eclipse refleja bastante menos de lo normal. La precaución de los filtros certificados es exclusiva de los eclipses de Sol; ahí sí, mirar sin protección daña la retina. Aquí no hay ningún riesgo.

¿Necesito telescopio o binoculares?

No. El eclipse se aprecia a simple vista sin ninguna dificultad. Unos binoculares 7×50 o 10×50 (los más comunes) mejoran mucho la experiencia porque muestran el color cobrizo de la zona en sombra y el borde curvo de la umbra sobre los cráteres, pero son un extra, no un requisito. Un telescopio, curiosamente, no aporta tanto: aumenta demasiado y pierdes la visión de conjunto.

¿Por qué la Luna se ve rojiza y no negra?

Porque la sombra de la Tierra no está del todo vacía de luz. La atmósfera terrestre actúa como una lente gigante: desvía hacia el interior de la sombra la luz roja del Sol y dispersa la azul, que es lo mismo que hace que los atardeceres sean naranjas. Esa luz filtrada es la que ilumina débilmente la Luna eclipsada: lo que estás viendo sobre la superficie lunar es la suma de todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra a la vez.

El tono exacto varía de un eclipse a otro según lo limpia que esté la atmósfera. Tras grandes erupciones volcánicas o con mucho humo de incendios en circulación, los eclipses salen notablemente más oscuros.

¿Por qué este es parcial y no total?

Por unos pocos cientos de kilómetros de geometría. La órbita lunar está inclinada unos 5° respecto a la de la Tierra, así que la Luna casi nunca atraviesa el centro de la sombra: pasa un poco por encima o por debajo. Esta vez pasa lo bastante cerca del centro como para que entre el 93 % de su diámetro, pero no lo suficiente para sumergirse entera. Le falta muy poco: de ahí que se hable de un parcial “profundo”.

¿Cuánto dura y cuánto tiempo tengo para verlo?

El fenómeno completo dura 5 horas y 38 minutos, pero la parte visible (la fase parcial) dura 3 horas y 19 minutos. Es muchísimo margen comparado con un eclipse de Sol, donde la totalidad se mide en minutos. Podías asomarte, entrar a casa, volver a salir media hora después, y seguía pasando algo.

¿Cuándo es el próximo eclipse lunar?

El siguiente será un eclipse penumbral el 20 y 21 de febrero de 2027, de esos en los que la Luna solo se apaga un poco y casi nadie nota nada. Para volver a ver un eclipse total de Luna hay que esperar bastante más, y conviene mirar la letra pequeña: el total del 31 de diciembre de 2028 no se verá desde América Latina, porque allí ocurre de día, con la Luna bajo el horizonte. El próximo eclipse total de Luna visible desde México y Sudamérica es el del 26 de junio de 2029. Por eso este de agosto de 2026, aunque sea parcial, merece la pena.

¿La tormenta solar afecta el eclipse?

No. El Sol viene activo: el 25 de agosto soltó una fulguración clase M6.9, la mayor de una racha de cinco en un solo día, y NOAA mantenía una vigilancia de tormenta geomagnética G2 (moderada) para la noche del 27 al 28. Pero son dos historias que no se tocan: la sombra que cubrió el 93 % de la Luna fue la de la Tierra, geometría pura, y llegó puntual con tormenta o sin ella. Una tormenta así, a lo sumo, enciende auroras en latitudes altas, hacia el norte de Estados Unidos. Fuente: NOAA/SWPC, vigilancia emitida el 25 de agosto.

El eclipse ocurrió de todos modos: con el cielo despejado o cubierto, con público o sin él. Lo único que dependía de quien mirara era salir al patio o asomarse a una ventana, apagar la luz de atrás y darle diez minutos a los ojos. Lo que cruzó la Luna esa noche no fue una nube: fue la sombra de la Tierra, la del suelo que pisas, y tardó tres horas y diecinueve minutos en atravesar el disco.

El canal

Qué es Sidera Cosmos

Un canal de documentales de astronomía: ciencia rigurosa contada como una historia, con imágenes reales de la NASA y recreaciones cinematográficas propias. Nuevos documentales cada sábado.

Fuentes de los datos

Los instantes de contacto y la magnitud proceden de los cálculos de Fred Espenak para la NASA. Las horas locales, las alturas de la Luna y los momentos de salida y puesta se calcularon a partir de esos instantes para las coordenadas de cada ciudad, con los husos horarios vigentes en agosto de 2026 según la base de datos IANA, y se contrastaron con fuentes públicas. Lo que esta página no puede darte es el estado del cielo: la nubosidad se consulta el mismo día.

Última revisión de los datos: .

Próxima revisión prevista: antes del 1 de octubre de 2026.