NET son las iniciales de “no earlier than”, no antes de. Es la
fórmula con que la industria dice que una fecha es un piso y no una promesa:
antes de ese día no va a salir, después puede salir cuando sea. Casi todas las
fechas que circulan son NET aunque nadie escriba las tres letras.
GO quiere decir que el operador autorizó la cuenta regresiva
para esa fecha y esa hora. Es el estado más firme que hay antes del despegue.
TBC es “to be confirmed”, por confirmar: la fecha está puesta y
falta la ratificación. TBD es “to be determined”, por
determinar: la fecha es una estimación del propio operador y puede moverse
semanas. Esta página traduce las tres a una sola palabra en cada ficha, y ahí
está el estado real del vuelo aunque la fecha se vea muy concreta.
La ventana de lanzamiento es el rato durante el cual el cohete
puede despegar y todavía llegar a donde va. Puede durar horas, si el destino es
una órbita baja cualquiera, o exactamente un instante, si hay que alcanzar a la
Estación Espacial o salir hacia otro planeta: ahí la ventana es instantánea y
basta un retraso de un minuto para perder el día entero. Cuando la ventana es
larga, el operador suele decir a qué hora abre y a qué hora cierra.
Un aplazamiento, en inglés “scrub”, es rutina y no fracaso. Se
detiene la cuenta por viento en altura, por una nube con electricidad, por un
sensor que devuelve una lectura fuera de rango, por un barco que entra en la
zona de seguridad o por una fuga durante la carga de combustible. Un cohete
cargado de propelente criogénico es el objeto más frágil del día: parar cuesta
unas horas, seguir con una duda puede costar la misión. Cuando la ventana lo
permite, casi siempre hay segundo intento al día siguiente.